Pedidos antes de las 15:00, enviados el mismo día laborable
Envío gratuito (más de 50 euros)
 0 0

Cesta de la compra

No hay productos en la cesta.

Errores comunes al llevar

10 de abril de 2026

Para muchos padres, llevar al bebé en brazos se convierte rápidamente en algo muy natural. Tu bebé pegado a ti, rodeado de tu calor y tus movimientos, y al mismo tiempo con las manos libres. Sin embargo, hay algunas cosillas que al principio no siempre salen bien a la primera. Es muy normal. Llevar al bebé en brazos es algo que se aprende con la práctica.

A veces, el bebé está colocado un poco demasiado bajo, el fular o la mochila portabebés están demasiado flojos o le queda demasiada tela cubriéndole la carita. Por suerte, se trata de pequeños ajustes que se pueden corregir fácilmente. Con la posición correcta, llevar al bebé suele resultar inmediatamente más cómodo tanto para los padres como para el bebé.

Mochila portabebés ByKay

El bebé está demasiado bajo

Uno de los errores más comunes al llevar al bebé es colocarlo demasiado bajo. Muchos padres colocan el portabebés aproximadamente a la altura del abdomen o de la cadera, lo que hace que el bebé quede más abajo respecto al cuerpo.

Para llevar al bebé de forma ergonómica, es mejor colocarlo más arriba. Una buena regla general es que deberías poder besar fácilmente la cabecita del bebé con solo inclinar ligeramente la cabeza hacia delante. A esto también se le conoce como «altura de beso».

Cuando el bebé está más elevado, su cuerpo se apoya mejor contra tu pecho. De este modo, el peso se distribuye de forma más uniforme por todo tu cuerpo, lo que hace que llevarlo resulte más ligero. Además, esta posición suele resultar más tranquilizadora para el bebé, ya que está más cerca de tu respiración y de los latidos de tu corazón.

El portabebés está demasiado flojo

Muchos padres son cautelosos a la hora de colocar al bebé en el portabebés. No quieren sujetarlo con demasiada fuerza, por lo que dejan un poco de holgura. Sin embargo, un portabebés o un fular demasiado holgados pueden hacer que el bebé no esté bien sujeto.

Si el fular no está lo suficientemente ajustado, el bebé se deslizará lentamente hacia abajo. Esto puede hacer que el peso recaiga más sobre tus hombros y que el bebé esté menos estable. Un portabebés demasiado holgado hace que llevar al bebé resulte mucho más pesado, ya que tendrás que compensar para mantener el equilibrio.

Por eso, es importante que el portabebés se ajuste bien. El bebé debe estar bien pegado a tu cuerpo, de modo que forméis un todo. Es como un fuerte abrazo: cómodo, pero que te da soporte.

Muchos padres notan que llevar al bebé resulta mucho más fácil cuando el portabebés está bien ajustado.

Las piernas no están bien colocadas

Postura M

Una buena postura es importante para llevar al bebé con comodidad. Para llevar al bebé de forma ergonómica, las rodillas deben quedar ligeramente más altas que las nalgas. A esta postura se la conoce también como «postura de rana» o «postura ergonómica en M».

Si las piernas cuelgan demasiado bajas o no están bien sujetas, tu bebé puede sentirse menos cómodo. Por eso, la superficie de asiento del portabebés debe ofrecer sujeción desde la parte posterior de una rodilla hasta la otra.

Comprueba también que la tela quede bien colocada debajo de las nalgas del bebé, de modo que se forme una especie de asiento. Así se mantiene la curvatura natural de la espalda.

Esta postura permite que tu bebé se siente relajado mientras su cuerpo queda bien sujeto.

Posición M

Demasiado polvo cerca de la cara

Otro problema que se da a veces es que haya demasiada tela cerca de la carita del bebé. Si la tela del portabebés queda demasiado alta, puede cubrir parcialmente la cara.

Es importante que la cara de tu bebé esté siempre bien visible y despejada. La barbilla debe quedar separada del pecho y debe haber suficiente espacio para que pueda respirar con facilidad. La banda para el hombro de un fular portabebés se puede dar la vuelta o desplazar ligeramente para que la carita y las vías respiratorias queden bien despejadas.

Siempre es buena costumbre comprobar rápidamente si tu bebé puede respirar con facilidad cuando lo colocas en el fular portabebés o en la mochila portabebés, tal y como haces en cualquier situación (al acostarlo, al ponerlo en el parque, etc.).

Los pequeños cambios marcan una gran diferencia

Llevar al bebé en un portabebés no tiene por qué ser perfecto desde el primer momento. La mayoría de los padres van descubriendo poco a poco qué es lo que mejor les funciona a ellos y a su bebé.

Si se presta atención a la altura adecuada, a que el portabebés quede bien ajustado, a una postura ergonómica en forma de M y a que haya suficiente espacio alrededor de la cara, llevar al bebé suele resultar más cómodo desde el primer momento.

Y cuando todo va bien, se produce precisamente aquello por lo que llevar al bebé es tan valioso: tu bebé cerca de ti, relajado en tus brazos, mientras disfrutáis juntos del día.

10 de abril de 2026