Por supuesto, siempre querrás llevar a tu bebé de forma ergonómica. En primer lugar por tu bebé, pero también por ti.

Una de las ventajas del fular portabebés es que siempre se puede llevar al niño en una buena posición M. Pero, ¿por qué es tan importante esta posición? En la posición M, las rodillas del bebé están más altas que las nalgas. Esto evita tensiones en la espalda del bebé y favorece un buen desarrollo de la cadera.
El tejido del fular puede extenderse de hueco de rodilla a hueco de rodilla. Tanto si el bebé es pequeño como un poco más grande, siempre estará en una buena posición M. Por ello, el fular portabebés puede utilizarse desde el nacimiento. En el útero, el bebé yace en posición fetal con ambas caderas flexionadas o dobladas.
Después del parto, las articulaciones tardan un tiempo en estirarse. En los bebés que nacen al revés (presentación de nalgas), tardan aún más. Los bebés son muy flexibles por naturaleza. Llevarlos en un fular puede ayudar a prevenir la displasia de cadera y, a veces, a curarla.

Cuando se lleva a un bebé en un fular portabebés, el objetivo es que la posición sea lo más natural posible. Si llevas al niño de espaldas a ti, la espalda adopta una posición antinatural, al igual que las caderas. La espalda no está bien redondeada, sino que suele estar hueca.
No sólo excita demasiado al bebé, sino que además cansa innecesariamente los músculos de la espalda. Lo mismo se aplica al porteo a la espalda; la espalda de tu hijo debe estar en una buena posición. Ya sea boca arriba o boca abajo, lo mejor es llevar al niño mirando hacia el portabebés.
Algunos portabebés o fulares no ofrecen la opción de sujetar las piernas desde el hueco de la rodilla hasta el hueco de la rodilla. Presta mucha atención a este aspecto cuando compres un fular. Con un buen soporte, la presión sobre las caderas es mínima porque las piernas están separadas y también sujetas por las anchas correas. Además, las caderas están en una posición estable.
Pero tampoco olvidemos al padre o a la propia madre. Porque, por supuesto, no es la intención que el portador sufra dolores de espalda u otras dolencias. Un fular ergonómico distribuye la presión por todo el cuerpo gracias a sus anchas correas. Con el sistema de porteo adecuado, es un placer llevar tanto al bebé como al portador. Así que ¡a disfrutar!
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